Afroamericanos

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            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-2-1-000640 · Item
            Part of Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El texto mecanografiado que presenta el PDF, es un guion para un programa radial de la emisión del día: 26 de mayo de 1972. Con notas en letra manuscrita verde y roja en el título: "Duplicado".
            Hasta la marca del disco 1, puede leerse la primera parte:
            "Continuaremos hoy la lectura de nuestra Enciclopedia de la música negra. Para ello hemos escogido una papeleta de dimensiones desmesuradas. Por su singular trascendencia, bien podría ocupar todo el lapso a través del cual se ha extendido y continuará este ciclo radiofónico. Reza; "Afroamericana, música". De esta ficha haremos un escueto resumen. Desde los albores del siglo dieciséis comienzan a llegar al Nuevo Mundo los navíos negreros, o "navíos fantasmas", como los denomina el gran bardo brasileño Castro Alves, vibrante autor de "Los esclavos", "Canto de Bug-Jargal", "Voces de África", "Saludo a Palmares" y tantas otras páginas de estremecido fervor antiesclavista. Con sistemática y creciente frecuencia, depositan su trágica mercancía humana, en puertos americanos que van desde Jamestown, en las costas de Virginia, Estados Unidos, hasta Buenos Aires y Montevideo. La finalidad última de los desdichados siervos es el trabajo. Es el duro e infrahumano trabajo esclavo, en reemplazo del indio, quien no rinde, pues su cultura está colocada en un hito anterior del de las culturas africanas o euroamericanas, y por causa de que su físico no tolera las altas temperaturas, bajo el implacable sol tropical, ni las pesadas faenas en minas, ingenio y trapiches."

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            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000736 · Item
            Part of Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra un texto mecanografiado. El título está tachado y corregido. Sobre él se lee nota en tinta azul: "Ver Conferencia Galileo". La segunda foja está formada por tres recortes pegados entre sí, a modo de edición, con notas manuscritas en tinta azul. La siguiente también presenta el mismo formato y uno de los 3 recortes de hojas borrador utilizados tiene los datos sensibles de Oderigo en el reverso, por lo que no se muestran. Termina el relato con una conclusión.
            Se transcribe la primera foja:
            "Durante la década de 1940, en el ámbito del jazz se operó un fenómeno curioso: ritmos característicos de la música folklórica de las Indias Occidentales, que en su oportunidad ejercieron su influjo sobre la música sincopada, volvieron a gravitar en el llamado jazz "moderno". En efecto, a la génesis y al desarrollo de esta tendencia del género, contribuyeron, además de las corrientes de la música europea de vanguardia, diversos instrumentistas y cantantes do Cuba, entre los que cuentan los nombres de Chano Pozo, Carlos Vidal, Mario Bauza, José Estévez, Tito Puente, Pérez Prado, Tito Rodriguez, Frank Grillo --más conocido por el apodo de "Machito"- y otros, que con sus tambores conga, con sus timbales y bongós inyectaron mueva sangre en el corazón rítmico de no pocas orquestas de jazz "moderno".
            Sin embargo, interesante resulta señalar al respecto el hecho de que este fructífero derrotero artístico no sólo afecta profundamente a los músicos de tendencia "modernista", sino también a varios instrumentistas que militan en las huestes del jazz clásico, tales como Bob Scobey, en los Estados Unidos, y Humphrey Lyttelton, en Gran Bretaña.
            Interesante resulta señalar que, simultáneamente con el "descubrimiento" de los ritmos afrolatinoamericanos por los cultores del jazz "moderno", en distintos países se produjeron atrayentes movimientos musicales originados sobre la base de ritmos negros. Fue así como presenciamos el nacimiento del mambo, que recibió su espaldarazo popular en México, pero absorbió diversas corrientes melódicas".

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            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000783 · Item
            Part of Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF presenta el Capítulo I, del libro Latitudes africanas del tango, donde se reseña la inmigración forzada de los africanos hacia América. En el Área de materiales relacionados, se puede acceder al registro del libro, que se encuentra en la Biblioteca UNTREF.

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            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-4-2-000327 · Item · 1912 - 1996
            Part of Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde a la fotocopia del texto borrador de una nota escrita por Néstor Ortíz Oderigo. Se encuentra en la carpeta que corresponde a los originales el libro: "Esquema de la música afroargentina", publicado por EDUNTREF, con Norberto Pablo Cirio como editor.

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            Libros en Preparación
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000340 · Item
            Part of Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde al borrador de una lista mecanografiada, escrita por Néstor Ortíz Oderigo, donde se enumeran sus libros, artículos y notas publicadas (además de las "cosas por hacer y cartas por escribir").
            La foja se aloja en la carpeta que contiene los originales el libro: "Esquema de la música afroargentina", publicado por EDUNTREF, con Norberto Pablo Cirio como editor.

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            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-2-000342 · File
            Part of Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde a un recorte impreso que no indica a qué publicación perteneció (en el reverso se lee que se trataba de Montevideo, Uruguay), pero sí su autor: Luis Alberto Sánchez. Está pegado sobre una hoja de Repuestos "Liceo" no 5 canson granulado y su texto es el siguiente:

            "SOBRE EL DESDEN EL NEGRO POR EL NEGRO
            Yo siempre he insistido en la influencia del negro, sin juzgarla maléfica. Execto el simplismo v la Jactancia de quienes pretenden que la sensibilidad y la ética dependen del pigmento. El prejuicio de razas -robándole el término a Finot- carece de realidad, y mucho más en Indoamérica, crisol en donde los más severos Aristarcos pasatistas -tal Monsieur Francisco García Calderón- comprueban el amalgamiento inmediato de las más radicales discrepancias bajo el denominador común de nuestra realidad.
            EL NEGRO Y SU SENSIBILIDAD
            A base de una documentación que se exhibe en algunos libros míos -por ejemplo los dos volúmenes de mi "Literatura Peruana" y mi "Vida y Pasión de la cultura en América"- he llegado a la conclusión de que el negro avivo la sensibilidad americana, nos comunicó su facilidad para la superchería, su lujuria alegre y pugnaz, su coreografía ofidiana, su sentido de lo pintoresco y su alegría. Tristeza de negro siempre encierra un no sé qué de Irónico y vivaz que se sobrepone al aullido del esclavo, lo mismo en los "Molé-Mole" de los cafetales colombianos, que en las cumbias panameños, los sones cubanos, las leyendas peruanas, los candombes argentinos y uruguayos, y aún también en los aires del negro norteamericano.
            Los países que carecieron de esa Influencia son menos alegres y me nos plásticos. Un cotejo de los romances populares de Chile -me refiero a la colección de don Julio Vicuña Cifuentes- y los de Cuba o Perú, arrojaría saludables conclusiones. En ello me hallo hace algo más de seis años, pero no es el momento de adelantar conclusiones que aún falta comprobar.
            VULGARIDADES SO- BRE EL CANTO NEGRO:
            Ya no hay novedad alguna en el tema del canto negro actual. Todos están de acuerdo en que el negro aportó un modo de sentir la realidad hasta él desconocido, Pero, no basta esa comprobación de la actualidad. Al negro se le ha considerado, con un sentido turista, como nada más que una muestra. No se ha rastreado sus honduras. Tal es como admiradores del jazz, esencialmente caótico y estridente como el negro desdeñan a que despierta sus sensibilidades. Y los literarios admiradores de Vachel Lindsay, Langston Hughes y Claude Mackal no titubean en vituperar al negro cuando sale de la órbita literaria. Pertenecen a jaez de gentes para quienes es laudable pensar en confederaciones estéticas, pero no económicas, como si la estética no fuese, en última instancia, la resultante última, la coronación del largo proceso que so gesta en las oscuras profundidades de los conflictos económicos y sociales.
            Los "turistas" de la literatura y de la política, dicho sea de paso, adolecen de una tremebunda orfandad lógica. Aplauden por un lado y censuran por el otro, sin dar muestras de sindéresis ni de mediana reflexión. No de otro modo se explican ciertos desdones que suenan a ridículo. Jovencitos he visto que se deleitan en los salones de concierto con la música negra y aún repiten poemas negros, y que, sin embargo, fruncían los lindos hociquitos sombreados por bozos fotogénicos ante los llamados "negros" futbolistas del "Alianza" de Lima. Es posible que no pusieran el mismo desdén racial ante las curvas bronceadas de Josephine Baker,
            Los sostenedores de tesis racistas y "cultural-occidentales" tienen una ortodoxia nominal y sonreidora. Tan superficiales como los que pretenden diferenciar los movimientos sociales por la forma o el lado de la mano que se levanta en el saludo.
            CONFLICTO DE LOS DOS ABUELOS
            El negro aporta, pues, un sentimiento nuevo. Una emoción Impar. Los llamados blancos la paladean. y luego, hacen como que la menosprecian. Un canto viene de una realidad. "A tiempos nuevos, cantos nuevos", formula Polonski en un capítulo de su historia de la literatura de la Rusia revolucionaria, "A nuevas realidades, nuevas canciones, y a nuevas razas, nuevas expresiones", cabe agregar como corolario. Y el negro ha formulado su estética propia, porque tiene realidad propia, Oigamos, ahora a Nicolás Guillen.
            Es un poeta cubano, autor do "Poemas de Son" y de "Sóngero Conongo", libros inconfundibles, difícilmente superables. Su acento, su métrica, su tema, su vibración, su olor mismo; y luego el aire de "ñanigo joven de Guillén: los grandes ojos iluminados, la sonrisa sibilina y despectiva, parquedad de palabra, aseñoritamiento en la apostura, y los dientes blancos, blancos, y la tez oscura, oscura, sin ser negra:
            Sombras que sólo yo veo,
            me escoltan mis dos abuelos
            Pie desnudo, torso pétreo,
            los de mi negro;
            pupilas de verde antártico,
            las de mi blanco.
            Los dos abuelos. Don Federico -el que se cansa- y Taita Facundo el que se muere-, se juntan en la sangre de Guillén.
            "WEST INDIES LTD" O LAS ANTILLAS
            Guillén publicó posteriormente un nuevo libro de poemas: "West Indies Ltd. En él hay menos alegría que en los anteriores, porque ahora el negro sabe que era objeto de turistas, y tanto, como que Rafael Alberti, con su incuestionable facilidad no ha podido resistir al Impulso de escribir -él también, comunista y español- un poema en tono antillana, un "Casi son" que viene en el número 740 de "Repertorio Americano". Lindo el poema, pero releo "Sensemayá” y avoco a "Papá Montero", croo una vez más que el canto negro es de los negros. No blanco Rafael
            Alberti: lo auténtico es auténtico, y nadie lo roba. Se imita, más se denuncia la imitación, A Nicolás Guillén se le denuncia mestizo de negro, con su pigmento lo accesorio y su dolor -lo ancestral- apenas se leen cuatro líneas de cualquier libro suyo. Hasta cuando se inicia en la sátira política se desliza el aire ligero y sensual del cafre:
            Coroneles de terracota,
            Políticos de quita y pón
            café con pan y mantequilla...
            ¡Qué siga el són!
            La burocracia está de acuerdo
            en ofrendarse la Nación,
            ochenta dólares mensuales...
            ¡Qué siga el són!
            Y más allá en donde caricaturiza:
            Este es el pueblo del all right,
            donde todo se encuentra muy mal, esto es el pueblo del very well
            donde nadie está bien...
            ...Me matan si no trabajo,
            Y si trabajo me matan…
            Siempre me matan, me matan...
            ¿Me matan!
            CUBA Y LA POESIA NEGRO
            En Cuba, al par de Guillén, escriben Ballagas, Florit y otros poetas de color. Pero, en el Club Atenas, del Malecón de la Habana, sólo penetran los negros ricos, porque la raza verdadera del mundo moderno es la raza del dinero, y la otra, la raza del dolor. Negros ricos, blancos ricos, se dan la mano, y se juntan en las salas suntuosas del Capitolio, en donde cada dos bancas hay un micro, para que la Nación conozca lo que piensan los padres de la patria,
            Nicolás Guillén, sin la crispación contagiosa del formidable Navarro Luna, otro cubano que escribe poemas con sangre, entona al desgaire los "sones" de la rebelión. Hierve este libro alegre de poemas. Como la rumba, cuya vocingleria oculta el drama del sexo sediento. Como estos poemas que, bajo su sonoridad, denuncian la angustia y la protesta, la insurgencia y la revolución."

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