Afroargentinos

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        Afroargentinos

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            Capítulo XIII - Línea de color
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000334 · Unidad documental compuesta
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde al borrador de una lista mecanografiada, escrita por Néstor Ortíz Oderigo, donde aparece en en número 1: "para pasarlas a El afroargentino en el ámbito intelectual". Siguen otras notas numeradas, que no se leen del todo bien. La foja se aloja en la carpeta que contiene los originales el libro: "Esquema de la música afroargentina", publicado por EDUNTREF, con Norberto Pablo Cirio como editor.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000591 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El documento contenido en el PDF, se inicia con los siguientes párrafos:
            "Durante los años que precedieron a la guerra Civil estadounidense, la documentación referente a la música afronorteamericana no era muy abundante. Desde luego que existen numerosas referencias a la afición y al cultivo de la música y las danzas por los esclavos, así como respecto de sus ejecuciones instrumentales. Pero nadie se preocupaba por anotar los cantos negros o efectuar un estudio más o menos detenido de estas cuestiones. En este sentido, mención especial hay que otorgar a Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos y, al decir de sus biógrafos más autorizados, violinista de no poca habilidad, quien, en su libro Notes on Virginia, publicado en 1784, consagra amplios párrafos al tema y asevera que la gente de color está más generosamente dotada para la música que los blancos.
            A comienzos del siglo XIX, las referencias acerca de la música, la danza y los instrumentos afronorteamericanos se tornan cada vez más asiduas y detenidas, en particular las debidas a viajeros que se desplazan del norte hacia el sur del país o de extranjeros atraídos por las expresiones musicales y coreográficas de los negros."

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-2-000341 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF corresponde a un recorte de diario titulado: “Cien años atrás en La Nación : martes 15 de febrero de 1870", publicado el domingo 15 de febrero de 1970. El texto se refiere a una miscelánea de temas, donde Néstor Ortíz Oderigo remarcó en rojo es el siguiente párrafo:
            (..) La población de color es numerosa "Se ha huido un negrito llamado Eulojio, como de 8 años, vá en mangas de camisa y descalzo. El que lo entregue ó dé noticias en la calle de Charcas núm. 279, será gratificado." También se ha perdido (pero tal vez no fugado) "una chinita de 12 años de edad, lleva un vestido de zaraza morado con flores del mismo color, un pañuelo de merino negro con flores verdes y moradas, usado, vá descalza, pelo corto, de melena, responde al nombre de Maria. El que la entregue en la calle de Venezuela núm. 38, recibirá una gratificacion".
            Este documento se encuentra en la carpeta que corresponde a los originales el libro: "Esquema de la música afroargentina", publicado por EDUNTREF, con Norberto Pablo Cirio como editor.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            Creole jazz
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000751 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra una agrupación documental que está compuesta por varios textos mecanografiados. Algunos son fojas recortadas, que estaban unidas con un gancho metálico. Las mismas se refieren a las características del Creole jazz.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            Creole jazz y afrocubanismo
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000746 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra un texto mecanografiado, tachado y corregido en las primeras 3 fojas. Las siguientes 2, son hojas borrador manuscritas (con escritura previa por el reverso).
            En el encabezado de la primera hoja, se lee una nota: "Puede servir para el Mundo". Posiblemente se refiera a la radio, donde se emitía uno de sus ciclos.
            Se transcribe el inicio de la misma:
            "Ver: Toda la serie de Bormeman
            Uno de los movimientos estéticos que acusan mayor trascendencia, entre los surgidos en el territorio del jazz, durante estos últimos años es el que busca una renovación de sus medios técnicos y expresivos merced a su acercamiento a la música afroantillana y particularmente afrocubana. Interesante resulta señalar al respecto el hecho de que esto fructífero derrotero artístico no sólo afecta profundamente a los músicos de tendencia "moderna", sino que también varios instrumentistas que militaron las huestes del jazz clásico, taños como Bob Scobey en los Estados Unidos y Humphrey Lyttelton en Gran Bretaña, se enrolaron también en este artístico.
            Fundamente, esta tendencia estética absorbe los recursos que brinda el lenguaje de la música afroantillana, desde los silencios que se insertan entro los riffs hasta el powerhouse brass del mambo. Pero este derrotero trajo también una profunda renovación en el ámbito organográfico de la música sincopada. Fue así como, al lado de la batería usual en el jazz, o en reemplazo de ella, en las orquestas que cultivan esta tendencia toman asiento uno o más tambores conga y bongis, cuando no otros instrumentos de la misma procedencia como maracas, timbales afrocubanos, guiros, picos de arado y otros.
            El empleo de estos instrumentos ha sido resistido por algunos críticos extranjeros, sobre la base de argumentos sumamente endebles, incluso se ha dicho que supone una regresión estética. Sin embargo, desde hace ya varios años existe una vasta corriente de músicos "cultos" que buscan nuevos timbres y sonoridades nuevas gracias al empleo de instrumentos pertenecientes a culturas extraeuropeas, sean africanas u orientales."

            Ortíz Oderigo, Néstor
            Danzas africanas en el Río de La Plata
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000046 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF trata sobre el tráfico negrero durante el período de la esclavitud, la importancia que cobrara la música en los penosos viajes en los que los esclavos eran conducidos desde África hacia América. Los cantos y los instrumentos improvisados, eran los que los mantenían con vida. Se citan estas historias, en un libro titulado: "Memories of a slave-trader", "Ouro, escravos e marfim", según la traducción portuguesa.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000636 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra un texto incompleto. La primera foja tiene correcciones manuscritas en azul y rojo. La transcripción de la misma es la siguiente:
            "El conocimiento de la existencia del arte sonoro de los negros no es reciente, ni muchísimo menos. Desde el siglo XIV, navegantes, exploradores, naturalistas, viajeros y publicistas de recuerdos nos hablan de los cantos, de las danzas y de los instrumentos musicales de los africanos. Pero lo que si constituye un hecho nuevo es el reconocimiento otorgado a la música de la gente de color como expresión artística digna de todo respeto y atención, por sus valores estéticos, técnicos y etnológicos. En efecto, a medida que los músicos negros se hacían conocer en el Viejo Mundo, y mientras los europeos tomaban contacto más directo y reiterado con el continente de ébano, iban modificando su actitud despectiva hacia las artes "exóticas" o "de color".
            Fue así como, después de un dilatado lapso, durante el cual la música negra vivió en la más hermética indiferencia, cuando no en una atmósfera de acerbo desprecio, sucedió un período de interés cauteloso y, por fin, se le abrieron los brazos con amplio beneplácito.
            Sin embargo, la música negra está muy lejos de ser popular, y, por su propia naturaleza, quizá no llegue nunca a serlo, bues el "gran" público la ignora, a pesar de los evidentes progresos logrados en los últimos años, gracias al estudio científico y a las serias pesquisas que en este territorio se realizan y que han arrojado un potente haz de luz sobre los apasionantes problemas suscitados en torno a ella."

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000346 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF consta de la portada del documento, donde se lee el agregado manuscrito al final del título: "16 pág". Algunas fojas tienen dos ejemplares (uno de ellos, con la corrección ya realizada o la copia hecha con carbónico) mecanografiados, con correcciones en tinta de varios colores, a mano y otras sobre escritas a máquina.
            Se menciona el uso de la percusión por lo esclavos y los tambores percutidos a mano, el tempo. Existe una parte de la documentación, que parece ser de uno de los programas de radio en los que Ortíz Oderigo participara. Se habla de la música folklórica y popular afrocubana, el jazz moderno y contemporáneo. El alcance de la batería en el jazz, orquestas como New Orleans Wanderers y New Orleans Bootblacks.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000412 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF consta de fojas manuscritas y mecanografiadas. Existen varios papeles de pequeño formato, donde Ortíz Oderigo toma notas como por ejemplo: “1896: The fisk Jubilee Singers”, “”para conferencia”, "Jazz problema antropológico" ó “Falta”. En las imágenes se pueden ver listados, bibliografías y texto ya redactado. En algunos casos, se nota que el productor ha dejado espacios en blanco para completar luego, tras párrafos como: “Entre los mejores discos grabados por Blind Lemon Jefferson figura...”
            Se concluye que ha quedado mucha información sin documentar sobre el tema y que la música africana, trasladada al Nuevo Mundo sufrió los efectos de la transculturización.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            El duende de la música negra
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000678 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra un texto mecanografiado con una reseña de los minstrel shows.
            "Desde los lejanos días de la esclavitud, los negros norteamericanos perpetúan una genuina tradición artística, cuyos frutos más cuajados han visto la luz en la órbita de la poesía, de la música, de la danza, de las ejecuciones instrumentales, aunque en el territorio de las artes plásticas también pueden citarse generosos ejemplos de las incuestionables dotes estéticas del hombre de color.
            Resulta innegable que la primera manifestación del arte generado por los negroestadounidenses que verdaderamente llamó la atención del público de la Unión, y de la que se ocuparon largamente los viajeros del siglo pasado, fue la de los menestrales o minstrel shows.
            Estos espectáculos nacieron en forma humilde entre los esclavos, en las dilatadas plantaciones ubicadas en los estados meridionales del país del Norte. A comienzos de la pasada centuria llegaron al público norteamericano los atisbos iniciales de los minstrel shows, a través de cantantes, bailarines, banjoístas y cómicos que actuaban en teatros y circos de ciudades del Norte y del Este, con el rostro tiznado para imitar a los negros, creadores de esta importante contribución del hombre de color a la escena norteamericana.
            Desde 1840 hasta después de la Guerra Civil, los espectáculos y la "música etiópicos", como entonces se los denominaba, gozaron de singular boga. Pero las expresiones artísticas afronorteamericanos, en manos de los blancos, constituían una burda caricatura y una farsa de lo que en realidad eran a través de interpretaciones a cargo de sus propios creadores. Porque la de los minstrel shows fue la primera gran mixtificación que se hizo del llamado "arte negro". Hoy esta tradición se parta perpetúa mediante las falsas orquestas de jazz y los supuestos intérpretes de negro spirituals y otras ramas de la música afronorteamericana.
            Durante la guerra entre el Norte y el Sur, el genuino arte sonoro del pueblo de Cam fué "descubierto". De entonces datan las primeras publicaciones sobre el tema, entre ellas, el libro que inicia la hoy copiosa bibliografía de la música afro estadounidense, Slave Songs of the United States (Canciones de esclavos de los Estados Unidos), de William Francis Allen, Charles Pickard Ware y Lucy McKim Garrison. Posteriormente, se organizaron diversos coros negros consagrados a la difusión de los spirituals, como el hoy muy famoso de la Universidad de Fisk, el del Institu-to Hampton y el McAdoo Jubilee Choir.
            Los cantos seculares no tuvieron la misma suerte de las canciones litúrgicas, pues, durante dilatados años, fueron de apreciados como expresiones bastardas de la cultura afronorteamericana. Es así como puede aseverarse que, hasta 1911, en que el Dr. Howard W. Odum dio a la estampa un medular ensayo sobre aquella rama del cancionero negro, solo la música religiosa obtenía el salvo conducto que le permitía entrar en el ámbito de la gente "seria".
            Sin embargo, el cancionero profano de los hombres de color de la Unión ofrece singulares atractivos y reviste una importancia social realmente extraordinaria. Porque a través de sus distintas expresiones, nos es posible ponernos en contacto con todos los pormenores de la angustiada vida de este sector étnico de los Estados Unidos, con sus problemas cotidianos, con todas las circunstancias de su cruenta lucha por la existencia.
            Por otra parte, desde el punto de vista musical, cantos como los blues y las canciones de trabajo o work wongs -representantes bien característicos de la rama secular del folklore afronorteamericano-, exhiben ritmos, melodías y timbres de una riqueza y una originalidad singulares, así como notables son sus valores técnicos, etnográficos y expresivos.
            Sabido es que la improvisación constituye el rasgo que tipifica toda la música surgida de las entrañas del folklore. Pero resulta incontrovertible que, entre los negros, este recurso aparece con mucha mayor frecuencia y alcanza planos de mayor hondura y solidez. Y se explica perfectamente, pues en el África Occidental, de donde la gente de color pasó en generoso número al Nuevo Mundo, el arte sonoro improvisado ha constituido siempre una faceta de suma importancia en el ámbito de su desarrollado lenguaje musical, tal como está de sobra documentado en copiosos relatos de viajeros, exploradores, antropólogos, etnógrafos y publicistas de recuerdos.
            La variación es otra peculiaridad infaltable en el lenguaje de los músicos afronorteamericanos. Difícilmente el negro entona dos veces una misma página musical en forma idéntica. Siempre introduce variaciones y embellecimientos, para ponerse a tono con uno de los imperativos más destacados de su estética. Por otra parte, la variación y el embellecimiento surgen con toda facilidad y naturalidad, a causa del carácter skapkey sim ple y dinámico que acusan sus canciones. Porque, fieles a los dictados del folklore, la música negra se halla en constante ebullición, en permanente "movimiento". De ahí que el cantante modifique a su antojo el ritmo, la melodía, el timbre, las poesías.
            Aunque generalmente comienza por el chorus -característica del cancionero de la gente de color-, puede también iniciar la versión por el verse. A veces sólo se sirve de aquél. Teje y entreteje las estrofas, los versos, las palabras, las frases musicales. En fin, por todos los medios busca la variación, el embellecimiento. Y en este sentido no hace sino perpetuar una vieja tradición africana. Porque en el África, el embellecimiento y la variación constituyen los pilares más sólidos sobre los cuales se yerguen las expresiones artísticas, tanto en el ámbito de las artes del tiempo, como en las del espacio.
            Mencionemos también, entre las peculiaridades más notables del arte sonoro que nos ocupa el frecuente empleo de refrains o "estribillos" repetidos por el coro, en contestación a las frases siempre variadas del solista, Es así como se establece el tradicional call and response o canto antifonal o responsorial, sobre cuya base se llevan a cabo casi todas las creaciones de la música de origen negro, sean del África Occidental o de cualquier latitud de América, sin excluir el Río de la Plata, cuyos candombes se desarrollaban o desarrollan de acuerdo con esta premisa.
            En estos últimos tiempos, como repercusión de un amplio movimiento que se observa tanto en América como en Europa, en pro del estudio científico y de la valorización técnica del llamado arte folklórico en general, y de las cuestiones afroamericanas en particular, consideradas éstas como una seria rama de la antropología cultural o etnología, la música negra, no sólo de los Estados Unidos, sino también la de todo nuestro continente, goza de una divulgación insospechada hace un par de décadas.
            Desde luego que en este sentido la pujante fuerza estética, la estremecida vibración de su expresionismo, los innegables armónicos humanos y el profundo acorde universal que la música afroamericana aloja en su x cálido seno, han abierto picada entre los melómanos. Porque es evidente que el "duende" de la música negra se infiltra hasta en quienes son incapaces de otorgar estatura humana a sus creadores."

            Ortíz Oderigo, Néstor