Afroargentinos

Área de elementos

Taxonomía

Código

Nota(s) sobre el alcance

    Nota(s) sobre el origen

      Mostrar nota(s)

        Términos jerárquicos

        Afroargentinos

        Término General Negros

        Afroargentinos

        Términos equivalentes

        Afroargentinos

          Términos asociados

          Afroargentinos

            86 Descripción archivística resultados para Afroargentinos

            5 resultados directamente relacionados Excluir términos relacionados
            Enrique Maciel
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000131-A · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF fue tipeado en máquina de escribir, sobre hojas borrador ya escritas (por lo que, del reverso, están tachadas con lapicera roja). Una de las fojas, es la tapa con la marca de un conocido block de papel blanco.
            El texto, analiza la carrera musical del músico nacido en 1897 y fallecido en 1962, cuyos antepasados, fueran traídos como esclavos desde África a Buenos Aires, en buques negreros en la época de la colonia. Este director de orquestas populares y prolífico compositor, realizó sus estudios musicales en el Colegio San Vicente de Paul. Se desempeñó con soltura en guitarra, bandoneón, pino y armonio. También fue payador. En 1921, ingresó a una compañía fonográfica, por lo que su guitarra aparece en producciones de Rosita Quiroga y otros conocidos intérpretes de la época. Formó parte del dúo Blomberg-Maciel, a quienes se unió el dramaturgo Carlos Max Viale, quien escribió un ciclo radial que musicalizaran, llamado: “Bajo la Santa Federación”. Este programa, sirvió de base para la película de 1935. También realizaron la música para obras teatrales y espectáculos.
            Uno de sus piezas más conocidas, fue: “La Pulpera de Santa Lucía”.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            Enfoque de la música negra en América
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-2-1-000560 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            Se trata del PDF preparado con el guion para una emisión de un programa radial. Trata sobre la música negra en América. Arranca con la discografía de la emisión (los discos 2 y 7 son de 33 RPM y los otros de 78 RPM).

            Discos
            1: Ceremonial Song of Obba.
            2: Nigeria (Yoruba). Banda 4.
            3: Look Down That Lonesome Road . Banda 2.
            4: Certainly Lord Banda 2.
            5: Country Blues
            6: Ketu for Yemanjá Banda 1.
            7: Song to Obatala Banda 6.
            8: Ibo-Lélé

            Luego se encuentra un texto preparado para la emisión, donde se habla del negro introducido en América por el tráfico esclavista, el que constituyó en el Nuevo Mundo cuatro importantes conglomerados de población: en el sur de los Estados Unidos, en las Indias Occidentales, en las Guayanas y en el Brasil. Pero, además de estos focos, que fueron los más importantes, y algunos de ellos todavía lo son, hay países como Venezuela, Colombia y México, en los que la entrada del hombre de color revistió mucha mayor trascendencia de la que a menudo se le atribuye (incluso en el Río de la Plata).
            Se dice que desde el siglo XVI, palpitan en América los tambores de los negros, pero si deseamos seguir la pista de la música creada en América hasta sus fontanares de origen, se tornará ineludible dirigir nuestros pasos hacia su incuestionable y evidente matriz: el arte sonoro de la zona occidental del continente africano, pues de allí partió el mayor caudal de la corriente esclavista que nutrió los mercados negreros americanos.
            Contrariamente a la creencia general, en el sentido de que la música africana es una música monocorde, exenta de variación, como lógica consecuencia de la diversidad etnográfica y semántica que ofrece el África Occidental, su arte sonoro constituye un mosaico variado y múltiple, pues abarca un amplio radio no sólo formal, sino también expresivo. De ahí que sus distintos aspectos difieran por completo de una zona a la otra, Además, cada circunstancia de la vida de los nativos posee un tipo de canción particular, que se adapta a sus exigencias. Muchas son, pues, las clases de cantos que podrían señalarse. Pero se impone mencionar: las canciones de trabajo, los cantos de juego, los de cuna, los de amor, los ceremoniales, los de danza, los de iniciación y los bélicos.
            Entre los principales rasgos típicos de este lenguaje musical, figura, en primer término, el gene ro so desarrollo rítmico que acusan sus manifestaciones, y en particular la marcha paralela de diversos ritmos distintos o polirritmia.
            A través de un registro captado en Nigeria, podremos obtener un panorama de las peculiaridades más salientes de la música del África Occidental, entre ellas, la forma dialoguística o antifonal. Subrayemos que este disco, obtenido con fines etnográficos, como los demás que ilustrarán nuestras palabras, no está grabado por artistas profesionales, sino por gente del pueblo, por los propios creadores y difusores del folklore negro del África.
            Constituye un axioma el hecho de que los negros son los maestros del ritmo. Este elemento rige todas las fases de la vida y del arte de la gente de color, tanto las artes del tiempo como las del espacio. Pero no porque lo traigan en la sangre; porque sea éste un rasgo somático o "racial", como tantas veces se ha manifestado sin fundamento, sino a causa de la influencia que en su música ejercen los patrones culturales que le son característicos y en los que el arte sonoro está sólidamente embebido.
            Sin embargo, el incuestionable alcance de la faz rítmica de esta música ha conducido a ignorar su aspecto melódico, su rica heterofonía y los densos coros de voces excepcionales, que a menudo llegan a planos de palpitante expresividad. Pero lo cierto es que las melodías afro-occidentales suelen acusar una nobleza y una originalidad dignas de la más seria consideración. eminentemente melódica, aceptada sin reparos por la antropología cultural y la etnomusicologia.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            Enciclopedia de la música negra
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-2-1-000640 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El texto mecanografiado que presenta el PDF, es un guion para un programa radial de la emisión del día: 26 de mayo de 1972. Con notas en letra manuscrita verde y roja en el título: "Duplicado".
            Hasta la marca del disco 1, puede leerse la primera parte:
            "Continuaremos hoy la lectura de nuestra Enciclopedia de la música negra. Para ello hemos escogido una papeleta de dimensiones desmesuradas. Por su singular trascendencia, bien podría ocupar todo el lapso a través del cual se ha extendido y continuará este ciclo radiofónico. Reza; "Afroamericana, música". De esta ficha haremos un escueto resumen. Desde los albores del siglo dieciséis comienzan a llegar al Nuevo Mundo los navíos negreros, o "navíos fantasmas", como los denomina el gran bardo brasileño Castro Alves, vibrante autor de "Los esclavos", "Canto de Bug-Jargal", "Voces de África", "Saludo a Palmares" y tantas otras páginas de estremecido fervor antiesclavista. Con sistemática y creciente frecuencia, depositan su trágica mercancía humana, en puertos americanos que van desde Jamestown, en las costas de Virginia, Estados Unidos, hasta Buenos Aires y Montevideo. La finalidad última de los desdichados siervos es el trabajo. Es el duro e infrahumano trabajo esclavo, en reemplazo del indio, quien no rinde, pues su cultura está colocada en un hito anterior del de las culturas africanas o euroamericanas, y por causa de que su físico no tolera las altas temperaturas, bajo el implacable sol tropical, ni las pesadas faenas en minas, ingenio y trapiches."

            Ortíz Oderigo, Néstor
            El tema afroide en la música argentina
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000029 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            Este El PDF corresponde al original del texto que aparece en el capítulo 27 del libro "Esquema de la música afroargentina". El mismo, trata sobre la influencia de los negros y su descendencia en la cultura de los diversos países en los que sus ritmos y melodías quedaron como parte de la música popular y urbana. Los tambores y tamboriles africanos, los ingredientes tímbricos, polifónicos, armónicos y polirrítmicos, fueron absorvidos por el folklore. Agrupaciones posteriores, intentaron exhumar viejos temas, como candombes y habaneras. Incluso, hacer tangos "a lo raza africana", aunque el intento no prospèró.
            se inscribieron en esta tendencia estética, lo músicos Enrique Maciel, Héctor Pedro Blomberg, Rosita Quiroga, el dúo Magaldi Noda o Ignacio Corsini.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            El tango y la música afroamericana
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000073 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF se refiere a los ingredientes africanos infiltrados en el jazz y el vínculo etnocultural impreso por los negros, en los albores del tango. El texto explica además, que no pocos de los músicos y compositores estadounidenses o de Buenos Aires, eran de ascendencia africana. El texto se divide en:
            1-Tradición africana
            2-Prudencio Aragón y Jess Pickett
            3-Gottschalk y el “Tangano Rhythm”
            Opera “Koanga”
            El “schicoba”
            “Tango Rags” o “ragtime tango”
            Los blues de Handy
            Fondo rítmico africano
            “Línea contínua de improvisación
            Se habla del paso de los afrodescendientes desde el folklore popular a la música “culta”, mencionando ritmos y danzas, fraseos afrocubanos o afrolatinoamericanos (calinda o calenda, bambula o bamboula, coonjine o counjaille, chika o Martinica.
            Se mencionan autores, piezas e intérpretes del inicio del Siglo XX, como: Rosendo Mendizábal (autor de “EL entrerriano”) y William H Tyers, quien se dedicó al jazz, pero también hizo una serie de “tango negros”. Todos estos registros fonográficos de solistas y agrupaciones organográficas se brindan en el texto, junto a datos de edición o impresión, como: “Disco Victor estadounidense número 35360”.
            En la conclusión, se manifiesta que el ritmo es el rasgo de contacto o concomitancia entre el charleston, la habanera, el candombe, la milonga y el tango arcaico.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            El ritmo del tango
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000087 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF se inicia con una nota escrita a mano, que se encontraba entre el texto previo: "El tango y la música afroamericana" y "El ritmo del tango", el que analiza los cambios sociales y culturales que el paso del tiempo produjo en el arte sonoro de Buenos Aires. La raigambre folklórica y el linaje popular del tango, antes y con la llegada de la orquesta: bandoneón, violines, piano y contrabajo. La evolución estética y sociológica (de similar forma que el samba brasileño de carácter melódico).
            Se hace referencia al “negro spiritual” de Estados Unidos, lo afronorteamericano, la influencia de los pueblos bantúes, el elemento afroide en las milongas y otros ritmos.
            El texto se divide en:
            1-Transformación de los fenómenos culturales
            2-Investigación compleja y diversa
            3-Comprobación rítmica
            4-Ritmo “cayengue”
            5-“Slapping”
            6-Origen del “cayengue”
            La atorreferencia a “latitudes africanas del tango” y la negación de la “blancura absoluta” de la música urbana argentina. También la influencia en los vocablos del Río de la Plata, América Latina y España.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            El duende de la música negra
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000678 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra un texto mecanografiado con una reseña de los minstrel shows.
            "Desde los lejanos días de la esclavitud, los negros norteamericanos perpetúan una genuina tradición artística, cuyos frutos más cuajados han visto la luz en la órbita de la poesía, de la música, de la danza, de las ejecuciones instrumentales, aunque en el territorio de las artes plásticas también pueden citarse generosos ejemplos de las incuestionables dotes estéticas del hombre de color.
            Resulta innegable que la primera manifestación del arte generado por los negroestadounidenses que verdaderamente llamó la atención del público de la Unión, y de la que se ocuparon largamente los viajeros del siglo pasado, fue la de los menestrales o minstrel shows.
            Estos espectáculos nacieron en forma humilde entre los esclavos, en las dilatadas plantaciones ubicadas en los estados meridionales del país del Norte. A comienzos de la pasada centuria llegaron al público norteamericano los atisbos iniciales de los minstrel shows, a través de cantantes, bailarines, banjoístas y cómicos que actuaban en teatros y circos de ciudades del Norte y del Este, con el rostro tiznado para imitar a los negros, creadores de esta importante contribución del hombre de color a la escena norteamericana.
            Desde 1840 hasta después de la Guerra Civil, los espectáculos y la "música etiópicos", como entonces se los denominaba, gozaron de singular boga. Pero las expresiones artísticas afronorteamericanos, en manos de los blancos, constituían una burda caricatura y una farsa de lo que en realidad eran a través de interpretaciones a cargo de sus propios creadores. Porque la de los minstrel shows fue la primera gran mixtificación que se hizo del llamado "arte negro". Hoy esta tradición se parta perpetúa mediante las falsas orquestas de jazz y los supuestos intérpretes de negro spirituals y otras ramas de la música afronorteamericana.
            Durante la guerra entre el Norte y el Sur, el genuino arte sonoro del pueblo de Cam fué "descubierto". De entonces datan las primeras publicaciones sobre el tema, entre ellas, el libro que inicia la hoy copiosa bibliografía de la música afro estadounidense, Slave Songs of the United States (Canciones de esclavos de los Estados Unidos), de William Francis Allen, Charles Pickard Ware y Lucy McKim Garrison. Posteriormente, se organizaron diversos coros negros consagrados a la difusión de los spirituals, como el hoy muy famoso de la Universidad de Fisk, el del Institu-to Hampton y el McAdoo Jubilee Choir.
            Los cantos seculares no tuvieron la misma suerte de las canciones litúrgicas, pues, durante dilatados años, fueron de apreciados como expresiones bastardas de la cultura afronorteamericana. Es así como puede aseverarse que, hasta 1911, en que el Dr. Howard W. Odum dio a la estampa un medular ensayo sobre aquella rama del cancionero negro, solo la música religiosa obtenía el salvo conducto que le permitía entrar en el ámbito de la gente "seria".
            Sin embargo, el cancionero profano de los hombres de color de la Unión ofrece singulares atractivos y reviste una importancia social realmente extraordinaria. Porque a través de sus distintas expresiones, nos es posible ponernos en contacto con todos los pormenores de la angustiada vida de este sector étnico de los Estados Unidos, con sus problemas cotidianos, con todas las circunstancias de su cruenta lucha por la existencia.
            Por otra parte, desde el punto de vista musical, cantos como los blues y las canciones de trabajo o work wongs -representantes bien característicos de la rama secular del folklore afronorteamericano-, exhiben ritmos, melodías y timbres de una riqueza y una originalidad singulares, así como notables son sus valores técnicos, etnográficos y expresivos.
            Sabido es que la improvisación constituye el rasgo que tipifica toda la música surgida de las entrañas del folklore. Pero resulta incontrovertible que, entre los negros, este recurso aparece con mucha mayor frecuencia y alcanza planos de mayor hondura y solidez. Y se explica perfectamente, pues en el África Occidental, de donde la gente de color pasó en generoso número al Nuevo Mundo, el arte sonoro improvisado ha constituido siempre una faceta de suma importancia en el ámbito de su desarrollado lenguaje musical, tal como está de sobra documentado en copiosos relatos de viajeros, exploradores, antropólogos, etnógrafos y publicistas de recuerdos.
            La variación es otra peculiaridad infaltable en el lenguaje de los músicos afronorteamericanos. Difícilmente el negro entona dos veces una misma página musical en forma idéntica. Siempre introduce variaciones y embellecimientos, para ponerse a tono con uno de los imperativos más destacados de su estética. Por otra parte, la variación y el embellecimiento surgen con toda facilidad y naturalidad, a causa del carácter skapkey sim ple y dinámico que acusan sus canciones. Porque, fieles a los dictados del folklore, la música negra se halla en constante ebullición, en permanente "movimiento". De ahí que el cantante modifique a su antojo el ritmo, la melodía, el timbre, las poesías.
            Aunque generalmente comienza por el chorus -característica del cancionero de la gente de color-, puede también iniciar la versión por el verse. A veces sólo se sirve de aquél. Teje y entreteje las estrofas, los versos, las palabras, las frases musicales. En fin, por todos los medios busca la variación, el embellecimiento. Y en este sentido no hace sino perpetuar una vieja tradición africana. Porque en el África, el embellecimiento y la variación constituyen los pilares más sólidos sobre los cuales se yerguen las expresiones artísticas, tanto en el ámbito de las artes del tiempo, como en las del espacio.
            Mencionemos también, entre las peculiaridades más notables del arte sonoro que nos ocupa el frecuente empleo de refrains o "estribillos" repetidos por el coro, en contestación a las frases siempre variadas del solista, Es así como se establece el tradicional call and response o canto antifonal o responsorial, sobre cuya base se llevan a cabo casi todas las creaciones de la música de origen negro, sean del África Occidental o de cualquier latitud de América, sin excluir el Río de la Plata, cuyos candombes se desarrollaban o desarrollan de acuerdo con esta premisa.
            En estos últimos tiempos, como repercusión de un amplio movimiento que se observa tanto en América como en Europa, en pro del estudio científico y de la valorización técnica del llamado arte folklórico en general, y de las cuestiones afroamericanas en particular, consideradas éstas como una seria rama de la antropología cultural o etnología, la música negra, no sólo de los Estados Unidos, sino también la de todo nuestro continente, goza de una divulgación insospechada hace un par de décadas.
            Desde luego que en este sentido la pujante fuerza estética, la estremecida vibración de su expresionismo, los innegables armónicos humanos y el profundo acorde universal que la música afroamericana aloja en su x cálido seno, han abierto picada entre los melómanos. Porque es evidente que el "duende" de la música negra se infiltra hasta en quienes son incapaces de otorgar estatura humana a sus creadores."

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000412 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF consta de fojas manuscritas y mecanografiadas. Existen varios papeles de pequeño formato, donde Ortíz Oderigo toma notas como por ejemplo: “1896: The fisk Jubilee Singers”, “”para conferencia”, "Jazz problema antropológico" ó “Falta”. En las imágenes se pueden ver listados, bibliografías y texto ya redactado. En algunos casos, se nota que el productor ha dejado espacios en blanco para completar luego, tras párrafos como: “Entre los mejores discos grabados por Blind Lemon Jefferson figura...”
            Se concluye que ha quedado mucha información sin documentar sobre el tema y que la música africana, trasladada al Nuevo Mundo sufrió los efectos de la transculturización.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000346 · Unidad documental simple · 1912 - 1996
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF consta de la portada del documento, donde se lee el agregado manuscrito al final del título: "16 pág". Algunas fojas tienen dos ejemplares (uno de ellos, con la corrección ya realizada o la copia hecha con carbónico) mecanografiados, con correcciones en tinta de varios colores, a mano y otras sobre escritas a máquina.
            Se menciona el uso de la percusión por lo esclavos y los tambores percutidos a mano, el tempo. Existe una parte de la documentación, que parece ser de uno de los programas de radio en los que Ortíz Oderigo participara. Se habla de la música folklórica y popular afrocubana, el jazz moderno y contemporáneo. El alcance de la batería en el jazz, orquestas como New Orleans Wanderers y New Orleans Bootblacks.

            Ortíz Oderigo, Néstor
            AR ABIBUNTREF C.BP-ORT-1-1-000636 · Unidad documental simple
            Parte de Fondo Néstor Ortíz Oderigo

            El PDF muestra un texto incompleto. La primera foja tiene correcciones manuscritas en azul y rojo. La transcripción de la misma es la siguiente:
            "El conocimiento de la existencia del arte sonoro de los negros no es reciente, ni muchísimo menos. Desde el siglo XIV, navegantes, exploradores, naturalistas, viajeros y publicistas de recuerdos nos hablan de los cantos, de las danzas y de los instrumentos musicales de los africanos. Pero lo que si constituye un hecho nuevo es el reconocimiento otorgado a la música de la gente de color como expresión artística digna de todo respeto y atención, por sus valores estéticos, técnicos y etnológicos. En efecto, a medida que los músicos negros se hacían conocer en el Viejo Mundo, y mientras los europeos tomaban contacto más directo y reiterado con el continente de ébano, iban modificando su actitud despectiva hacia las artes "exóticas" o "de color".
            Fue así como, después de un dilatado lapso, durante el cual la música negra vivió en la más hermética indiferencia, cuando no en una atmósfera de acerbo desprecio, sucedió un período de interés cauteloso y, por fin, se le abrieron los brazos con amplio beneplácito.
            Sin embargo, la música negra está muy lejos de ser popular, y, por su propia naturaleza, quizá no llegue nunca a serlo, bues el "gran" público la ignora, a pesar de los evidentes progresos logrados en los últimos años, gracias al estudio científico y a las serias pesquisas que en este territorio se realizan y que han arrojado un potente haz de luz sobre los apasionantes problemas suscitados en torno a ella."

            Ortíz Oderigo, Néstor