El PDF presenta la imagen de la tapa y contratapa del disco de vinilo y el sobre interno de guarda. El LP fue grabado por: Martin GALLING (piano), con "LOS SOLISTAS DE STUTTGART", dirigidos por GÜNTER WICH.
LADO 1
Banda 1: CONCIERTO No 1 EN FA, K. 37
Allegro
Andante
Rondo
LADO 2
Banda 1: CONCIERTO No 3 EN RE, K. 40 Allegro maestoso
Duración: 12' 15"
Duración: 14' 51"
Andante Presto
Banda 2: CONCIERTO No 2 EN SI BEMOL, K. 39
Allegro spiritoso
Andante
Molto allegro
Duración: 14' 43"
Duración: 14' 37"
Banda 2: CONCIERTO No 4 EN SOL, K. 41 Allegro Andante Molto allegro
El siguiente texto de la contratapa, fue preparado por Egon F. Kenton, traducido y extractado por Ricardo Turró:
No está de más recalcar que el instrumento de Mozart fue el piano: no el clavicémbalo ni el clavicordio. Por cierto que los pianos existentes en el hogar de Mozart no eran los más robustos intrumentos que utilizó Beethoven en el siglo siguiente, pero tenían martillos. Por tanto, no deja de ser interesante enterarse que los primerísimos conciertos para instrumento de teclado que vinieron de manos de Mozart son sus únicas composiciones que podrían concebirse como escritas para el clavicémbalo. Si decimos "que vinieron de manos de Mozart" en lugar de "creadas por Mozart", es porque él no las compuso: simplemente, son arreglos y transcripciones que hizo de movimientos de Sonatas escritos por diversos ejecutantes de clave germanos que vivían en París.
Hubo manuscritos de estos cuatro conciertos en la Real Biblioteca de Berlín, claramente asignables -por rasgos y escritura- al jovencito Mozart y su padre. Están fechados en abril de 1767. Los musicógrafos consideran que son los primeros conciertos de piano y orquesta que escribió Wolfgang, quien hizo los arreglos en abril, junio y julio de 1967.
EI CONCIERTO N° 1 EN FA, K. 37, de igual modo que los restantes, consta de tres movimientos. El Allegro deriva de una Sonata de Raupach y el movimiento marcado Rondo (que en realidad no es tal), procede de otra Sonata de Honnaver. El Andante central, muy probablemente, corresponde a Johann Schobert. Es el más interesante de los tres trozos.
El CONCIERTO No 2 EN SI BEMOL, K. 39, se sustenta temáticamente en Raupach en sus movimientos externos. El Allegro spiritoso señala un progreso en la manera de administrarse el joven compositor. Nuevamente, es el Andante intermedio (también de Schobert) lo más significativo de este Concierto; Mozart precedió este Andante con una introducción orquestal bastante extendida.
El CONCIERTO No 3, EN RE, K. 40, tiene por base del Allegro maestoso una adaptación de una Sonata de Honnauer. Se tiene la impresión de que comenzaba Mozart a desinteresarse en la adaptación de música ajena (no muy inspirada), pues el arreglo es mera alternación de tutti y soli pianísticos. Y es de lamentar que esté ausente alguno de los Andantes de Schobert que, hasta aquí, habían animado sus anteriores Conciertos: porque el utilizado en esta ocasión, un Andante en La de Johann Gottfried Eckard, sólo puede justificarse en este hecho:
el haber nacido su autor en Augsburg, localidad donde también vio su luz Leopoldo Mozart. El mejor trozo de este Concierto es el Presto final, que según St. Foix sería transcripción de una página de Legrand.
EI CONCIERTO No 4 EN SOL, K. 41, marca un sensible progreso de Mozart sobre los tres precedentes. El material temático es de fuentes semejantes a las de casos anteriores. El Allegro inicial sigue textualmente el de la Sonata Op. 1, de Honnauer, y el Molto allegro es también el Finale de la misma obra. Ambos están en compás ternario. El Andante central, en 2/4, se inspira en música de Raupach. Está en Sol Menor, y es de destacar que tanto la tonalidad como el sentido melancólico que exhala anticipan otras composiciones ulteriores de Mozart en la misma tonalidad.
Se ignora si Mozart tocó en público estas obras y dónde. Pero, aun si no las hubiera tocado, es indudable que le sirvieron de mucho como fuente de ejercitación y de experiencia.